Retoño primaveral.

Tiempo atrás escribía un breve artículo en esta misma plataforma sobre unos acontecimientos que, por un incierto futuro, continuaremos sufriendo. En él se vertían superficialmente algunos datos de lo que era el brote de la guerra civil Siria, no obstante en un momento profundo de su desarrollo, en el que las distintas facciones del inicio […]

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El picaporte, relato absurdo.

En la estepa y sus antípodas. En una villa rezagada cobijada entre cultivos transgénicos o en la mole gris urbanita, picaportes los hay por doquier en los refugios a medio pagar que llamamos hogar. Son valedores de la libertad, ¡créanlo!, y es que nunca nada sin alma había podido ofrecer tanto a los engreídos humanos: […]

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Desatino navideño.

 

El año va a acabar y yo llevo tiempo sin prodigarme por acá, ruego sus disculpas. Les traigo más tremendismo, ¡al redil!

El problema que afronta Europa, nosotros que somos los herederos de tanto el mundo grecolatino como de la espiritualidad de oriente -sí, porque el diluvio universal no plantó a los griegos súbitamente, empezando desde el mito del rapto de la joven Europa a manos de Zeus en que se descubre que la princesa que dió nombre a nuestro continente era fenicia, de Tiro, actual Líbano, hasta la religión que nos identifica que es de raigambre semita-, es que todo tiene un límite y fin. Aquellos imperios que se extendían por los recodos de la historia, inmemoriales, dejaron en nosotros su impronta. Cuanto más cercano, más efímero fue su dominio y es que en este caprichoso mundo puedes ser catapultado a la cima y con el mismo impulso arrastrado a la indigencia. Incapaces de sostenernos, arrinconados en el principio del mundo y avergonzados por lo que fuimos. Sólo el dinero (bien pueden fijarse en la afluencia de noticias que se han ido publicando de aquí a unos meses atrás en los medios relatando como la Unión Europea ofrecía una suma interesante a países como Turquía para frenar lo que se les venía encima) es capaz ya de alargar esta agonía de la que nadie quiere oír o ver, acomodados en el frágil estado del bienestar de una vida sin criterio. Ante todo se prefiere asistir a la  pantomima que de alimento a falsas ilusiones antes que tomar contacto con la realidad, ¡pura inconsciencia! Qué me dicen de algo tan ridículo como esta inconcebible temperatura, ¿disfrutándola? Tendremos muerte natural por anomalías de la naturaleza. A menudo en la historia de la humanidad lo que parece novedoso es lo que aprendimos y olvidamos, como sugiere Aldous Huxley: “Quizás la más grande de las lecciones de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia”. En este siglo pasado Europa se suicidó dos veces, a cada conflicto mayor devastación y oprobio. La era en que Europa regía los destinos del mundo culminó en 1945, el monopolio de la civilización se descarrió. Perdida nuestra fastuosidad pasamos directamente a ser dependientes del exterior. Las fabricas se deslocalizaron, los costes se redujeron, que si bien permitió a los ciudadanos en primeras instancias acoplarse al consumismo, exportado del modelo americano, a la larga se descubrió como una devastadora precarización. El plan Marshall, -¡ay!- que benevolentes y considerados los americanos evitando la expansión de su enemigo acérrimo, en un futuro inmediato al 45, y ganándose las potencialidades de un jugoso nuevo mercado continental deseoso de olvidar todo lo que fue, por ello que en una especie de amnesia adoptamos al Tío Sam como nuevo padre. Llevamos décadas subsistiendo del sector terciario, queda Europa como un gigantesco dormitorio, como una antigualla, como la Roma del final de sus tiempos: un museo de las glorias del pasado. Pareció que la formación en masa iba a solucionar nuestros problemas, el tiempo desmintió todas las promesas del Dorado. El nuestro no es un problema de titulaciones, más bien cuantitativo ¿Dejamos la puerta abierta a la calidad de esta? No necesita mucha reflexión, nadie quiere perjudicarse a sí mismo; menos una institución tan augusta como el Estado, ¿cierto? Maquinas muy diestras, pero poco vivaces. De ahí la paradoja que quienes propugnan una educación desde el Estado libre e igual, y cósmica y todo lo bello del mundo, tan sólo traten de replantear el dogma a impartir. Lo que nos hace preguntar dónde está ese ambicioso proyecto europeo, ¿atesoró las finanzas y renegó del resto? Causa pavor comprobar el primado de la economía sobre la política. La crisis expulsa cada vez a más ciudadanos del sistema y a los que aún capean el temporal le queda menos, tienen menor capacidad. Más allá de los incontables textos políticos y las declaraciones retóricas se esconde el axioma de que sin una comunidad cultural difícilmente pueden sostenerse comunidades políticas, instituciones, normas, reglas del juego y objetivos a medio y largo plazo; lo que se deduce que en este mundo tan voluble prevalece la visión cortoplacista. De nuevo, excusándonos en las reminiscencias del pasado para establecer una atrevida analogía, si nos fijamos en aquellas revueltas denominadas bacaudae (siglo V d.C.) que estallaron en el Imperio Romano de Occidente diezmando el orden y estabilidad en luchas intestinas dispersando las tropas romanas en el intento de sofocarlas mientras los godos campaban a sus anchas por Italia. Entre otras cosas por la enorme presión fiscal a la que se veían obligados para mantener un sistema impotente. Si las comparamos con las últimas elecciones al Parlamento Europeo que también reflejaron el descontento de los que ya no tienen lugar, el avance de partidos eurófobos, radicales y populistas. Con consignas de fuertes palabras y razones mediocres se hicieron hueco en la representación, explotando las principales angustias; el desempleo, inmigración y nacionalismo. Aquellos marginados y desprotegidos romanos fueron incapaces de comprender que por malo que el imperio sea siempre será mejor que lo que les trajo la Edad Media; pero quién luchará por Honorio cuando él mismo ordenó la indecorosa muerte de Estilicón, su hombre más capaz.

¡Que incertidumbre!, como no es tiempo de angustias tómelo a risa, como todo por estos lares. Sin más dilación; un cordial saludo y feliz entrada de año, aunque parece que la familia está muy fragmentada y va a ser difícil el consenso. Para más de uno las uvas serán un mal trago.

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Microcuentos (III).

1.  Pesaroso se acomodó en el submundo, lejos de la razón, cercano a los instintos. Su dolor emanaba del anhelo de un sorbo de la empatía que en alguna remota ocasión sintió. Un recuerdo vago, tal vez deliro. 2.  Hibernó para olvidar, durmió para soñar con el progreso. Cuando el sueño le abandonó el futuro se […]

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Destino Manifiesto: Estados Unidos adalid de la libertad y Europa la draconiana.

Los anales de la historia recogen en no pocas ocasiones interminables desplazamientos humanos abandonando por motivos varios sus lugares de origen. Si bien podemos destacar en los siglos IV y V de nuestra era un exasperado movimiento humano en masa que deseaba al rico pero ya débil imperio romano. Provocado en parte por causas naturales, […]

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Microcuentos (II).

1. Vivió toda la vida tras ventana, ignorando la realidad, formulando su propia e inverosímil existencia. 2. Alfiler, morfina, alfiler, morfina… latidos apasionados. Quien mismo le acalló le mató de dolor. 3. Mintió para participar, engañó para rodearse de amistades y ocultó sus diferencias. Pero no pudo zafarse de verdad del destino. 4. En la […]

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Ilusión muerta: rabia.

La democracia, el asambleismo participativo nacido en pequeñas y auto-suficientes ciudades estado o polis helenas, evolucionada no terminó de cohesionarse en las mentes de los españoles cuando se es utilizada para refugio de intereses partidistas por los que se mueve nuestra nefasta clase política. Un voto de confianza, un escándalo. Queda demostrado que más allá de […]

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